EDUCACIÓN
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La llegada de la Semana Santa no es solo una fecha en el calendario. En los colegios de la Red Educativa Arenales, es una oportunidad para detenerse, mirar hacia dentro y acompañar a alumnos y familias en un camino de fe vivido en comunidad. En estos días previos, distintos centros están impulsando iniciativas que ayudan a preparar el corazón y redescubrir el sentido profundo de estos días.
Autoría: Inma de Juan
31 de marzo de 2026
6 min de lectura

En un contexto marcado por la prisa y el ruido, educar en la fe implica crear espacios de silencio, reflexión y encuentro personal. Por eso, los colegios de Arenales proponen experiencias que ayudan a vivir la Semana Santa desde dentro, acompañando tanto a alumnos como a sus familias.
En el Colegio Arenales Alborada, esta preparación ha tenido un momento especialmente significativo con la celebración de su ya tradicional Fiesta del Perdón, un encuentro que reunió a toda la comunidad educativa.
La jornada comenzó con el testimonio de Miguel y Rosa, bajo el título “Duelo… ¿Eterno?”. Su historia, marcada por la pérdida de dos hijos, ofreció una mirada profunda sobre el dolor, pero también llena de esperanza. Sus palabras ayudaron a comprender que la fe no elimina el sufrimiento, pero sí lo ilumina.
Después, tuvo lugar un momento de oración con la exposición del Santísimo, acompañado por la música de Hakuna Alcalá. El clima de silencio y recogimiento favoreció el encuentro personal con Dios, y muchos participantes pudieron acercarse al sacramento de la confesión, viviendo una auténtica experiencia de reconciliación.
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El Colegio Arenales Carabanchel también ha impulsado distintas iniciativas para preparar estos días, poniendo el acento en la vivencia compartida de la fe.
Entre ellas, destaca un Vía Crucis escolar muy especial organizado junto al Colegio Cambrils, abierto a alumnos y familias, y celebrado en el patio del colegio. En un ambiente de recogimiento, se preparó un paso que fue acompañando cada una de las estaciones, ayudando a hacer visible el camino de la Cruz.
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Cada curso tuvo un papel protagonista: los alumnos leyeron las distintas estaciones del Vía Crucis y formularon peticiones concretas que conectaban la Pasión de Cristo con la realidad actual. Se rezó, entre otras intenciones, por el Papa León XIV, por la paz en el mundo, por las familias, por los enfermos y por todas aquellas personas que atraviesan situaciones de dificultad, como quienes no tienen trabajo o un hogar.
Este momento, sencillo pero profundamente significativo, permitió a los alumnos comprender que la fe no es algo ajeno a la vida, sino una forma de mirar y acompañar el sufrimiento propio y el de los demás.
Además, el colegio ha organizado también una adoración con el coro de Hakuna de San Vicente Paúl, ofreciendo a las familias un espacio de encuentro con Dios en medio del ritmo cotidiano.
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Por su parte, el Colegio Arenales Arroyomolinos invita a todas sus familias a celebrar el Domingo de Ramos en su oratorio.
Bajo el lema “Nosotros ponemos la palma, tú pones el corazón”, proponen vivir este momento con sencillez y alegría, recordando la entrada de Jesús en Jerusalén y preparando el espíritu para los días centrales de la Semana Santa. La jornada concluirá con un pequeño encuentro en comunidad.
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Estas iniciativas, distintas en su forma pero unidas en su fondo, reflejan una misma convicción: educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar a las personas en su crecimiento interior.
En este sentido, la Semana Santa se convierte en una oportunidad privilegiada para ayudar a niños, jóvenes y familias a detenerse, reflexionar y reencontrarse con lo esencial.
Porque, en el fondo, la fe no se explica solo con palabras: se propone, se acompaña… y se vive.
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