Los villancicos nacieron como cantos populares y, con el tiempo, la Iglesia los incorporó para anunciar el nacimiento de Jesús. Hoy siguen siendo una tradición que une cultura, fe y comunidad. En los colegios de Arenales, esta música se convierte en una herramienta pedagógica y espiritual que ayuda a vivir la Navidad con profundidad. Desde los festivales hasta composiciones propias como Alborada aquí en Belén, los villancicos continúan transmitiendo esperanza y celebrando el misterio de Belén.